Antes eran cartas, hoy son chats. La forma de conquistar ha cambiado

14/02/2019 
Clara Aparicio, la enamorada del escritor Juan Rulfo, recibía cartas en la que el mexicano le declaraba su amor. “Chiquilla. He llegado a saber, después de muchas vueltas, que tienes los ojos azucarados. Ayer nada menos soñé que te besaba los ojos, arribita de las pestañas, y resultó que la boca me supo a azúcar; ni más ni menos, a esa azúcar que comemos robándonosla de la cocina, a escondidas de la mamá, cuando somos niños”. Cómo recibiría una joven de 19 años (la edad que tenía Clara antes de casarse con Rulfo) una carta como las que enviaba el escritor? Misivas así no hay muchas ahora, hay en cambio mensajes digitales adornados con caras cuyos ojos son dos corazones, enviados en servicios de mensajería como Whatsapp y Messenger, “porque ahora es más fácil decir te quiero con emoticones, que para mi gusto reducen todo el sentido del amor. Hay más opciones de expresión, pero paradójicamente eso forma una especie de categorización de todo lo que podamos sentir”, cuenta María Reátiga H, psicóloga Clínica de la Universidad del Norte de Barranquilla y de la Complutense de Madrid. Un te quiero o un te extraño en un chat de un centenial (nacidos a partir de 1997), cuenta Mateo Robledo, siempre tiene que ir acompañado de un emoji, “y entre más tenga mucho mejor”. Un ejemplo: “Hermosa te quiero ”.
Fuente: El Colombiano (Medellín) | Sector: Análisis Académicos e Investigaciones | Pág. 1,26-27

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